
Extraño y PRECIOSO coche que circulaba por Berlín y que aparcó frente a nosotros (más o menos).

Oh, là là, crèperie, Napoleon....

Croisant, mon amour....

No eran hombres lo que llovían. A pesar de ser el Orgullo (bueno, el Soho Pride). Eran chuzos de punta.

Las esterillas las tiramos. Esas dos, son nuestras mochilas, después de haberles quitado diez, que se dice pronto, kilos de peso absurdo e innecesario.

¿Londres? Por el tipo de arquitectura podría ser, pero a estas alturas no me líes.

Se me ve en la cara lo bien que me lo pasaba por ahí. ¿Por qué coño no me he quedado en quinculo?

Otra de esas autofotos.

Y más autofotos.
Algunas son más grandes de la cuenta, pero amos, lo de siempre. Me la chufla.


